Everglades desde el cielo. Fotografiado por el Dr. Mark Cook.
Las cigueñas aprenden a volar en los Everglades antes de aventurarse al gran mundo

Cada vez que sale a volar descubre algo diferente. Es un vuelo con otra mirada. En el horizonte de Everglades localizar dónde están los nidos de aves es una misión tan fascinante como difícil. Por suerte cuenta con buenos pilotos y un arsenal de conocimientos ecológicos.


Segunda Parte de la Serie Everglades. Entrevista al Dr. Mark Cook. Ecólogo aviario y científico en la Restauración de los Everglades.
En la copa de los antiguos cipreses que crecen como torres en la reserva de Big Cypress, desafiando las nubes de verano, ha venido a construir sus nidos la inconfundible Cigüeña de Madera, la única cigüeña de Norteamérica. Estuvo en peligro de extinción, pero se está recuperando.
Como las águilas, la hembra y el macho se turnan para cuidar el nido que construyeron en pareja. Una obra digna de admirar. Pero ellos son ajenos al aplauso humano, están en su mundo y tienen una sola preocupación. Tendrán alimentos para sus crías.
Dr. Mark Cook fotografía sus nidos desde un helicóptero y muchas veces usando un dron. Dice que el resultado es fascinante para su estudio de las aves zancudas (garzas, garcetas, cigüeñas e ibis) y otras poblaciones animales en los Everglades.

Un científico como él puede predecir cómo será el año en anidación, si tendrán éxito sus polluelos y sus padres con el suficiente alimento y energía para criarlos y enseñarles a pescar y volar. Si hay agua crecen los peces y se beneficia el mundo acuático donde vive el crayfish que tanto le gusta a la cigüeña.
El Dr. Mark no es un adivino ni tiene una bolita mágica pero entiende bien el comportamiento de las aves. Las cigüeñas no hacen nidos si no tienen comida.
Es ciencia, los Everglades son ciencia.
Antiguamente las cigüeñas se congregaban en Florida Bay pero la subida del nivel del mar las trajo tierra adentro.
“Debe de caer el agua correcta, en el lugar correcto, la cantidad correcta”, dice muy seguro.
Otra de las aves que ha cambiado su preferencia de anidación es la hermosa espátula rosada, un ave típica de las costas y los grandes estuarios. Se habían ido tan lejos como Georgia y South Carolina. Por suerte para su especie, encontró un lugar al norte de Alligator Alley donde se ha adaptado bien. Desde el cielo el Dr Mark ha podido documentar grandes colonias.


Le comento que en el mes de febrero visité por primera vez la Reserva Nacional de Big Cypress y con suerte vi anidando a las cigüeñas de madera en los cipreses. Allí escuché también por primera vez que las cigüeñas llegaron buscando el agua fresca. El 2025 ha sido un año de sequía.
Su voz se torna más tierna cuando describe el amor que siente por las aves. Y puedo ver bien al creador de esas maravillosas fotografías.
“Ellas aprenden a volar en Big Cypress antes de aventurarse al gran mundo”.
Escucharlo me emocionó. Las ha visto volar cuando están listas para dejar los nidos.
Necesitamos las colonias de aves zancudas anidando en los Grandes Everglades, necesitamos que el agua fluya a Florida Bay. La esencia de los Everglades es todo esto.
Sin la ayuda de una cámara y muchas veces de un dron cómo podría contar miles de aves.

“Los Everglades son muy grandes y la única manera de poder apreciar lo que está sucediendo allá abajo es volando. Muchas veces se concentran en una sola área entre 12, 000 o 15, 000 aves. Cuando lo miramos desde el cielo, tal vez solamente vemos al Ibis, pero cuando regreso y miro las fotografías veo que hay otras entre ellas. Estas son azules. En la vegetación el heron es muy difícil de detectar porque es oscuro”.
Es muy temprano para hablar de lo que promete el futuro de Everglades. La restauración ha demostrado que cuando se le da un respiro, los humedales responden y las aves regresan felices.
Lo estamos viendo con el regreso de los flamingos después de más de 100 años y con todas las especies que se están recuperando desde que empezó a bajar el agua al sur.

“Everglades no es rocket science”. Predecir cómo va a responder Everglades es mucho más complejo, con todos los cambios que hemos hecho”.
Sin embargo, los científicos, como el Dr. Mark, están preocupados ante el inminente cambio climático: la subida del nivel del mar y la presión del desarrollo urbano por espacio, el exceso de nutrientes que ha causado la floración dañina de algas en los estuarios, como en Florida.
Los científicos han ido más lejos. Han descubierto que necesitamos a las aves alimentándose en los Everglades, en los manglares. ¿Por qué?.

“Es importante recuperar las colonias de aves, ellas nos protegen de la subida del nivel del mar. Necesitamos que las aves se alimenten en los Everglades, su excremento fertiliza los manglares, se expanden sus raíces y esto ayuda a crear una barrera natural en las costas”.
Según me explica el Dr. Mark Cook, Everglades ha perdido altura en el suelo, unas 5 pulgadas. Es difícil procesar lo que está sucediendo porque está sucediendo ahora, en nuestro propio tiempo. El suelo de turba cercano a las costas se ha ido descomponiendo.
Una esperanza para los manglares y la salud de Florida Bay se divisa en la restauración reciente de Taylor Slough, muy importante porque está permitiendo que el flujo del agua dulce empuje el agua salada.
Cuando procesa las fotos que ha tomado en los vuelos hay algunas a las que le presta mucha atención: los colores del agua cuando desemboca en Florida Bay. Dependiendo del color, el científico sabe si hay que actuar de emergencia, pero cuando ve el agua limpia como fuera en sus orígenes, ese día él sabe que las aves están cerca.
Además del avistamiento de las aves, la pesca, la restauración beneficia la economía de Florida.
“Por cada dólar que se invierte en la restauración de Everglades recibimos 4 dólares en ganancias económicas”.
Ya los tiempos en que cazaban a las aves por sus plumas quedaron atrás. En 1918 se creó la ley Migratory Treated Act que las protege. Se entendió que el drenaje de los Everglades fue catastrófico y ahora estamos restaurando lo que se hizo mal. Aunque todavía el ecosistema está sufriendo las consecuencias de decisiones erróneas del pasado. Desde los años 60’s los manglares empezaron a migrar hacia tierra adentro.
Hoy somos más sensibles a proteger especies como una pequeña mariposa, un caracol y una orquídea. La inteligencia de las plantas y los animales para adaptarse a un planeta que cambia nos recuerda que ya otras especies están actuando.
¡Gracias Everglades por toda el agua fresca y vida que nos regalas!

Sobre el Dr Mark Cook: Nació en Inglaterra. Se Estudió un doctorado en Avian Ecology en Universidad de Glasgow, Scotland – Inglaterra y un Post Doctorado en Berkeley, CA. Durante los últimos 16 años, su trabajo se ha centrado en la restauración y el manejo de la fauna de los humedales de los Everglades y la Bahía de Florida. Lidera un grupo de Científicos en la Restauración de Everglades y Florida Bay, en South Florida Water Management District. Colabora con National Park Service, U.S. Fish and Wildlife Service, National Audubon Society. Sigue a el Dr. Mark Cook